Saltar al contenido

Panes caseros con salvado

El pan integral por su aporte en fibras, ayuda a eliminar productos tóxicos siendo la digestión uno de los que más se favorece, además ayuda a disminuir el nivel de colesterol malo.

Cantidad: 24 panes

INGREDIENTES
1 y 1/2 tazas de salvado (150gramos)
1 y 1/2 tazas de agua caliente (375cc)
2 cucharadas de miel
1/2 cucharada de sal
1/2 taza de aceite (125cc)
500 gramos de harina (4 tazas más 1 cucharada)
35 gramos de levadura fresca
1/2 taza de agua tibia (125cc)

PREPARACIÓN
Poner en un tazón grande el salvado. Agregar el agua caliente y mezclar bien.
Dejar durante 10 minutos para que el salvado se hidrate bien.

Agregar la miel, la sal y el aceite. Mezclar hasta incorporar todo.

Incorporar la mitad de la harina e ir revolviendo hasta que esté bastante integrada.
Agregar el resto e incorporarla a los demás ingredientes.

Aparte poner en una taza la levadura fresca desgranada.
Agregarle el agua tibia e ir revolviendo hasta que esté todo disuelto.

Incorporar a la preparación anterior, mezclando.

Volcar todo sobre la mesada y comenzar a trabajar con las manos hasta unir la masa.
Si vemos que la preparación está seca o demasiado consistente, agregarle agua tibia de a pequeños chorros hasta lograr que la masa se forme.

La consistencia de la masa debe ser tierna. Al principio se pega en las manos y en la mesada pero a medida que la vamos trabajando con las manos ( ayudados con un poco de harina ) la textura de la masa va cambiando y se va tornando más elástica, más suave hasta llegar a que no se pegue en la mesada.

En este caso como estamos trabajando con salvado hidratado en agua caliente consideren que la masa va a estar más pegajoza. Para facilitar la última etapa del amasado se pueden ayudar untando la mesada y las manos con un poco de aceite.

Esto es a los efectos de no incorporarle demasiada cantidad de harina a la masa.

Una vez pronta formar un bollo y ponerlo en un recipiente ligeramente enharinado o aceitado. Cubrirlo con una hoja de nailon o plástica y a su vez envolver todo en un paño grande o mantel. Esto es para que la masa pueda leudar más rápidamente.
Colocar todo en un lugar cálido y dejar durante 30 a 40 minutos o hasta que duplique su tamaño.

Volcar la masa sobre la mesada ligeramente aceitada y dividir la masa en trozos.
Tomar un trozo, formar un rollo y dividirlo en porciones. El tamaño de las porciones irá en relación directa al tamaño de los pancitos que deseamos lograr.

Luego bollarlos apoyando una porción sobre la mesada y haciéndolo girar en el hueco de la mano hasta que la masa quede bien formada y lisa.

Apoyarlos sobre una placa limpia y cubrirlos con un paño. Dejarlos levar sobre las hornallas de la cocina hasta que el horno esté bien caliente.
Ponerlos en la parte alta del horno durante apoximadamente 10 a 12 minutos o hasta que estén bien cocidos y dorados.

Se pueden pintar con aceite o huevo batido o bien dejarlos así.
Una vez prontos retirarlos y dejarlos enfriar en una rejilla.
Si desean freezarlos se pueden guardar tibios en bolsas plásticas de freezer durante 3 meses.
Si desean conservarlos una semana se guardan en heladera en recipientes cerrados o en bolsas plásticas.