Croquetas de germen de trigo y semillas de girasol

El germen de trigo tiene muchísimas propiedades y se destaca por su elevado aporta de vitamina E, gran antioxidante, pues neutraliza los radicales libres retardando el envejecimiento. Actúa como preventivo de la arteriosclerosis. Es recomendado en cansancio intelectual. También ayuda en trastornos digestivos y previene la acumulación de colesterol en las arterias. Las semillas de girasol favorecen la visión, el mantenimiento de la piel, cutis y cabello. Se pueden comer en ensaladas, en sopas o cazuelas, en panes, pasteles o soufflé. Es un gran antioxidante.

INGREDIENTES
3/4 taza de leche descremada
1 taza de miga de pan
3/4 taza de germen de trigo
3/4 taza de semillas de girasol picadas
3/4 taza de queso descremado rallado
1 cebolla picada
1 cucharada de perejil picado
1 diente de ajo picado
2 huevos
sal y pimienta a gusto

PREPARACIÓN
Remojar la miga de pan en la leche caliente.
Rehogar la cebolla en una cucharada de aceite de oliva, agregándole algo de sal.

Poner en un bol, el germen de trigo y las semillas de girasol.
Agregarle la miga de pan remojada, el queso rallado, la cebolla rehogada, el perejil picado, el diente de ajo picado, y los huevos.
Mezclar todo muy bien.
Condimentar a gusto con sal y pimienta.

Dejar en el refrigerador hasta que esté bien frío y la preparación tome consistencia.

Tomar porciones y darle forma de croqueta.
Pasarlas por huevo y pan rallado y colocarlas en una fuente para horno aceitada.

Cubrirlas con salsa de tomate bien liviana.
Ponerlas en horno moderado de 180º durante 30 minutos aproximadamente.
Diez minutos antes de retirarlas espolvorear la superficie con 150 gramos de queso descremado rallado.